Queridos vecinos y queridas vecinas:
Hoy, 1 de octubre de 2026, nos reunimos para celebrar con emoción y orgullo el Día de Los Pueblos Más Bonitos de España. Es un día para levantar la vista y recordar que nuestros pueblos no son solo rincones hermosos, sino comunidades vivas que custodian nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestra forma de entender la vida.
Desde que en 2010 nació nuestra asociación, hemos defendido con firmeza que la belleza de un pueblo no se mide únicamente en sus calles, en sus plazas o en sus paisajes, sino en la vida que late en ellos, en la fuerza de sus gentes y en la esperanza de quienes aquí decidimos quedarnos.
Hoy alzamos la voz, juntos, para reivindicar un futuro justo y digno para nuestras comunidades rurales.
Pedimos políticas que den vida a nuestros pueblos. Queremos que se apoye la rehabilitación de nuestras viviendas históricas y que se favorezca la llegada de nuevos vecinos. Necesitamos infraestructuras modernas que respeten nuestra identidad y permitan a nuestros jóvenes construir aquí su proyecto de vida.
Reclamamos la defensa de nuestro sector primario. Agricultores, ganaderos y productores locales son el alma de nuestra tierra. Su trabajo merece respeto, apoyo y futuro. Exigimos medidas que hagan posible que nuestros productos, fruto del esfuerzo y de la sostenibilidad, sean valorados dentro y fuera de nuestras fronteras.
Defendemos un turismo responsable. Un turismo que cuide lo que somos, que respete nuestras costumbres y que contribuya al bienestar de quienes aquí vivimos. Nuestros pueblos necesitan recursos suficientes para acoger a quienes nos visitan sin que eso suponga una carga, sino una oportunidad compartida.
Apostamos por la economía local. Nuestros comercios, nuestros artesanos y nuestros emprendedores son el corazón de nuestras calles. Ellos dan vida a cada plaza y a cada mercado. Pedimos que se fomente el consumo de proximidad y que se valore la singularidad de lo que producimos.
Reivindicamos comunicaciones y transportes dignos. El mundo rural también necesita estar conectado. Pedimos que no se recorten trenes ni servicios básicos de transporte por el simple hecho de que no resulten rentables. La movilidad es un derecho, no un privilegio. Sin conexiones justas, nuestros pueblos pierden oportunidades, se aíslan y ven amenazado su futuro. Queremos un país donde vivir en un pequeño municipio no signifique tener menos derechos que en una gran ciudad.
Exigimos prevención de verdad, no solo extinción cuando el monte ya arde. Por segundo año consecutivo, España ha vivido un verano de grandes incendios. El de 2025 no fue una excepción. El de 2026 lo ha confirmado: campos, montes y hogares vueltos a perder, pueblos desalojados, un paisaje que tarda décadas en volver. Sabemos bien que sin naturaleza no hay futuro, y que el medio rural no puede ser el gran olvidado.
Pedimos limpieza de montes y franjas de seguridad alrededor de cada pueblo, con trabajo todo el año, no solo cuando sube el calor. Pedimos que se recuperen las prácticas que ya conocían nuestros antepasados —el pastoreo, el cuidado del bosque, la vigilancia— y que se ponga a quienes viven aquí a cuidar el monte, con empleo estable.
Y pedimos, con claridad, más ayudas para los ayuntamientos pequeños. Un pueblo de unos cientos de vecinos no puede financiar solo las cuadrillas, la maquinaria y el desbroce que hoy se le exigen. La prevención no puede depender del presupuesto de un consistorio rural. Necesitamos recursos estables, sencillos de pedir y que lleguen antes del verano, no cuando ya solo quedan cenizas. El cuidado de nuestros bosques y de nuestros paisajes es, también, el cuidado de la vida.
Hoy también guardamos un recuerdo emocionado. A todas las personas que han perdido la vida en los incendios y en las catástrofes naturales de este último año, las llevamos en nuestra memoria y en nuestro corazón. Cada pérdida humana nos recuerda la fragilidad de lo que somos y la importancia de trabajar unidos para proteger a nuestras comunidades y nuestro entorno. Su recuerdo nos obliga a seguir adelante con más fuerza y más compromiso.
Y proclamamos con fuerza la importancia de la educación y la cultura en el mundo rural. Queremos escuelas abiertas y de calidad para nuestros niños, porque sin ellas no hay futuro posible. Queremos mantener vivas nuestras fiestas, nuestras lenguas y nuestras tradiciones, porque ellas son la memoria de lo que hemos sido y la promesa de lo que seguiremos siendo.
Hoy celebramos nuestros pueblos, pero también nos comprometemos con su futuro. Porque cuidar de los pueblos es cuidar de la vida, de la cultura y de la identidad de España.
Que este día nos sirva para reafirmar nuestro orgullo y nuestra esperanza. Que cada pueblo siga siendo un lugar donde vivir con dignidad, con raíces firmes y con sueños abiertos al mañana.
Los Pueblos Más Bonitos de España seguiremos luchando, unidos y con fuerza, por la preservación de nuestra belleza, nuestra cultura, nuestro entorno y nuestra gente.



